Solo busco refugiarme en mi pequeña crisálida. Acurrucarme y cerrar los ojos. Donde me encuentro a solas conmigo misma. Donde las manecillas del reloj no marcan la hora. Porque el tiempo no existe aqui, y el dolor no envuelve cada segundo.
No hay lugar más acogedor que el refugio de uno mismo, cuando no te molestas en observar que vives encerrado entre sus paredes... A veces el calor y la soledad de uno mismo asfixia, y cuesta quitarse la armadura.
No hay lugar más acogedor que el refugio de uno mismo, cuando no te molestas en observar que vives encerrado entre sus paredes...
ResponderEliminarA veces el calor y la soledad de uno mismo asfixia, y cuesta quitarse la armadura.